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lunes, 9 de julio de 2012

"Dios nos dice que acabemos con ella."

Esta es una de las miserables frases escupidas antes del asesinato vil de una mujer afgana a tiros. Parece ser que el brazo ejecutor de la sentencia divina, en nombre de Alá, es su propio esposo, un tal Juma Khan, quien tiene derecho a matarla en presencia de decenas de hombres satisfechos por eliminar a esta adúltera de 22 años. Radicalismo amparado por unas supuestas directrices coránicas que poco importan si permite castigos físicos o lapidaciones o fusilamiento de mujeres por intentar ser un poco más libres; libertad que ni siquiera sería como la de sus esposos, incultos carceleros y torturadores, que poseen sus cuerpos para satisfacerse en el más primitivo acto de macho, tras un matrimonio normalmente amañado y a cambio de dinero, ganado o tierras. La mujer sigue siendo en esos paises una simple mercancía. Hoy circula por la red este nuevo vídeo de crueldad máxima; hemos de verlo, los hombres, trasmitirlo a otros hombres y repudiar con el mayor de nuestros ascos a estos "aminales" que se amparan ante una supuesta ley para salir indemnes de sus acciones. ¿Dónde están los gobernantes y los ejércitos que han estado en ese país por una década?

El que parece que dicta la sentencia, a modo de juez popular, nombra a su padre, a su hermano y a su esposo, pero ella pasa ignorada, sin nombre conocido, de espaldas en el suelo esperando la ráfaga que acabará con su joven, corta y posiblemente desgraciada vida. Tuvo la mala suerte de vivir ahora y allí, sin derechos, sin defensores, sin posibilidad de amar y ser amada, o simplemente de ser respetada como persona y como mujer. Entre tanta desgracia económica y corrupción de políticos en nuestro entorno últimamente, estos casos comienzan de nuevo a pasar casi desapercibidos a menos de que haya una prueba como la de esta mujer, grabada en video, posiblemente con la cámara de un móvil de uno de los presentes. Dudo que su ánimo fuera la denuncia del atroz crimen, más bien pienso que se grababa para regocijo propio y de amigos y para escarmiento de otras mujeres, a quienes se les puede amenazar y someter mejor mostrando tales imágenes.

Hoy, el día había comenzado razonablemente bien; la situación no había cambiado desde el viernes, salvo que llega uno algo esperanzado en que mejore todo un poco, más descansado. Normalmente al paso de los días de la semana la "realidad" nos va colocando de nuevo un escaparate de pesimismo y malas noticias. Pero hoy, este lunes día 9 de julio, vuelve a ser de mazazo directo; los corruptos de todo tipo y los ineficaces gobernantes que hemos de soportar pasan a segunda fila, ya que vuelvo a tener que lidiar con mi conciencia de hombre y mis principios. Conciencia para poder seguir sintiéndome digno representante masculino de nuestra sociedad y principios para no llamar y extender la llamada a la venganza, al ojo por ojo y diente por diente, sentando a esos bárbaros barbudos en el suelo arenoso, con la cabeza baja, delante de un pelotón de mujeres armadas. Pero no, la solución no es la muerte, bastante hay ya gratuita, la solución es la cultura, la educación, llevar a esos pueblos de verdad la normas sociales y de igualdad, no vendiéndoles armas, para luego llevarlos a la guerra, para luego someterlos y dejarlos como estaban, anclados en un pasado con normas dictadas por el hombre para el dominio sobre la mujer.

Maldigo a su padre, Sar Gul, a su hermano Mostafá y a su esposo y asesino, Juma Khan. Maldigo a cualquiera que pueda sentir compasión por ellos y espero que el hombre, el macho dominante por la fuerza, cambie cualquier ley que ampare estos asesinatos o les permitan tener mujeres como pudieran tener cabras o camellos. La muerte no, quizás no merezcan solución tan compasiva, la castración química como a los violadores en algunos países quizás sería una manera de castigo algo más acorde con nuestros tiempos. Dejo el enlace al video por si alguno no lo ha visto, por aquellos que sólo ven las páginas de la prensa deportiva y quizás, por error claro, den con esta página o cualquier otra donde pinchen y tengan valentía para ver el vídeo. A la mujeres, perdón porque aún queda mucho que hacer en nuestro planeta y no sólo en temas de ecología; ellas no necesitan mirar como asesinan a otra mujer, deben ahorrarse el bochornoso espectáculo porque nada hay que explicarles y de nada tienen que concienciarse. Al final, como en los años sesenta y la publicidad de cierta marca...

¡Es cosa de hombres!


2 comentarios:

  1. Gracias por tu blog y por el respeto compartido hacia las mujeres.
    Que tengas un buen día.

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  2. Gracias a ti por leerlo. Cada día me reafirmo más en lo que expresaba como ideario el día que abrí el blog: "Este blog nace por la necesidad de expresar los sentimientos que me generan los acontecimientos que vivimos." Y ayer fue un día de esos en que realmente sentía pura necesidad de exteriorizarlo.

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