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martes, 29 de mayo de 2012

Tengo un sueño.

Hoy es 29 de mayo, por lo tanto y obvio mañana es día 30, Día de Canarias. Hoy tengo un sueño, la acción se traslada a mañana por la tarde, al escenario de la entrega de los Premios Canarias 2012, el Auditorio de Tenerife. Veo trajes largos, galas, trajes y corbatas, sonrisas, protocolo y "dientes" muchos dientes. Los galardonados, Luis Alemany, el Real Club Náutico de Tenerife y Los Alzados han tenido mala suerte, quizás tras años esperando reconocimientos a una trayectoria, a una labor, ven que sus méritos son premiados en un año aciago, gris, de pésimas espectativas. Además, por motivos obvios, la celebración parece ser que se limitará al acto institucional, sin ágape y sin costosos fastos, como estábamos acostumbrados. Nada debe quitar el valor de tales distinciones a personas e instituciones que, sin lugar a dudas, merecen sobradamente formar parte de los Premios Canarias. Dicho esto, vuelvo al sueño. En él, esa comitiva de altos cargos y cargas (¿Es correcta la expresión?, Quizás no, pero me da igual)perfectamente engalanados/as para la ocasión hacen pomposa entrada capitaneados por el "jefe", el Presidente. Hay murmullos, incluso aplausos, sonrisas, ambiente festivo... ¡Coño, es el Día de Canarias!

Como es un sueño y yo no me he encargado del asunto protocolario no se muy bien quién y cuándo habla antes, después, entre... Así que yo, de repente, veo ya al "jefe" hablando. Lo hace en representación de los suyos, bueno, de los suyos y de los demás altos cargos y cargas presentes (y hasta ausentes); felicita a todos los canarios (bueno canarias y canarios) por este día, bla, bla, bla. Ya se pueden imaginar, no se besa en las mejillas porque no llega (perdón, eso no es por la estatura, ni física ni política, sino por la situación real de los labios y las susodichas mejillas), "hemos hecho...", "hemos conseguido que...", "Canarias lidera...", "Exigimos al Gobierno (al de la nación, claro) que...", etc, etc, etc. Tras un, para mi, excesivo discurso hace un anuncio: "Hoy, todos los alcaldes, los presidentes de los siete Cabildos, concejales, consejeros y yo mismo queremos ofrecer un regalo al pueblo de Canarias; hoy, 30 de mayo, hemos firmado un compromiso conjunto por el cual, el importe total de nuestra remuneración por los cargos que ostentamos del próximo mes de junio va a ser transferido a un fondo gestionado para paliar las más acuciantes necesidades de nuestros ciudadanos."


 Ya es de noche y, mientras veo algo en la tele casi sin prestarle atención, intento hilvanar este sueño que durante la tarde he ido alimentando; me siento transportado a mi niñez, hace bastantes años (más de los que quisiera), sentado en la mesa del comedor escribiendo una carta a los Reyes (los Reyes Magos, que los otros, los nuestros, no están para peticiones ahora), ilusionado con que quizás este año me concedieran lo que les pido. Y como suele suceder en los niños buenos, realmente no pido para mi, pido para todos, ya que todos estamos necesitando lo mismo, que de verdad trabajen para el pueblo, que de verdad sientan la crisis como propia, que de verdad se solidaricen, que de verdad... ¡Sería bonito! Qué digo, sería un milagro y, como poco creyente que soy en lo inmaterial, yo no creo en milagros, creo en realidades.

Son las once de la noche; como una cenicienta en su cuento (yo en mi sueño) veo acercarse la medianoche y el día 30. A medida que pasan los minutos y esa madrugada de miércoles se aproxima mis ilusiones se van desvaneciendo poco a poco y vuelvo a ser como esta mañana cuando leía la prensa o este mediodía cuando escuchaba las noticias en la radio, algo más pesimista. La luz del día llegará, las banderas tricolores ondearán al viento y, en la tarde, los lujosos coches oficiales conducidos por abnegados chóferes oficiales también, recortados en sus salarios como todos, conducirán hasta la entrada al Auditorio de Tenerife (me gusta llamarlo así, por su verdadero y original nombre) a ese grupo privilegiado de gobernantes y gobernantas (creo que vuelvo a meter la pata, que me perdonen las idem de los hoteles), ajenos a la crisis, al precio de la cesta de la compra, a la subida del carburante y a los innumerables problemas que día a día viven esos ciudadanos canarios de a pie que, unidos en mi sueño, esperábamos el regalo del Presidente por ser el Día de Canarias. Ellos avanzan por la alfombra sin la menor intención de donar nada.



Como dice el lema: "Un mar de razones... para que se vayan".

Los pitidos...

Me hace gracia, mucha gracia, bueno y bastante rabia también, vamos una mezcla de sensaciones, las dos frasecitas que el ministro de Exteriores, García-Margallo, ha exbruptado (perdonen la licencia de poner una palabra que no existe, pero la referencia de la RAE a exabrupto es perfecta: "ademán inconveniente e inesperado")  refiriéndose a los pitidos que se oyeron en el estadio Vicente Calderón la noche que se jugó la final de la Copa del Rey: "Me parece que los pitidos perjudican los intereses de todos los españoles" y "Una debilidad en la Nación es algo que los mercados huelen".

Hay que recordar que el referido partido lo jugaron los máximos representantes del fútbol de Euskadi (el Athletic Club de Bilbao) y de Catalunya (el Fútbol Club Barcelona), las dos comunidades más nacionalistas de nuestro País y ante la representación menos nacionalista que pudiera haber, el Príncipe Felipe, ya que el Rey se escondió oportunamente en esta ocasión. Pues eso, que, primero era un espectáculo deportivo y no debemos sacarlo de contexto; segundo, había mucho espíritu nacionalista en el ambiente, y tercero, se calentó bien días antes el asunto con las declaraciones, entre otros, de "la Espe". ¿Había alguien que esperara lo contrario? Además, todos salieron satisfechos de los pitos; los que lo querían porque los hubieron y los contrarios porque "ya lo habíamos advertido..."

Volvamos a los perjuicios, los mercados y el olor. Si algo perjudica nuestros intereses y los mercados huelen son nuestros representantes (ufff, yuyu, no me gusta referirme a ellos así) y su manera de actuar y su manía de ocultar, de cambiar versiones, de manipular estadísticas, de obstaculizar comparecencias y de negar comisiones de investigación. Eso nos perjudica y nos está fastidiando el presente e hipotecando el futuro. Nos manejan a la deriva, sin decencia política, mintiendo un día sí y otro más, protegiendo a quienes han estado en primera línea provocando lo que ahora estamos viviendo y pagando de nuestros recursos. Hasta que no haya limpieza, justicia y demostración real de que nadie con responsabilidad es corrupto o defensor de corruptos, no podemos creer ni fiarnos de nadie que se siente en las bancadas del Congreso, Senado, Consejo de Ministros, etc bajo las siglas de cualquiera de los partidos políticos representados. Mientras dure esta desfachatez hemos de usar la siguiente expresión en sustitución de la habitual: "todos son culpables hasta que demuestren lo contrario".

Hay una frasecita escuchada ayer al Presidente en esa rueda de prensa imprevista e inédita que dió en sede partidaria (aunque coartando la libertad de pregunta a los periodistas): "No va a haber ningún rescate de la banca española". Aún tengo escalofríos; está negándolo, ojo, de manera contundente, como para dejarnos tranquilos acerca del futuro más inmediato de nuestra economía. Pues mucho me temo que decía justo lo contrario de lo que piensa y sospecha nuestro seseante dirigente. Pongamos las barbas a remojar. Aparte de esa perla dijo que en el proceso de nacionalización de Bankia ha habido un ejercicio de transparencia. Dudo que le vaya a llegar mi post a Rajoy (ya me gustaría por simple ejercicio de vanidad) pero voy a dejarle la definición de mis amigos de la RAE acerca del vocablo mencionado tan alegremente por él y del que dudo que entienda bien su significado; transparente es "cuerpo a través del cual pueden verse los objetos claramente" "claro, evidente, que se comprende sin duda ni ambigüedad". Me niego a aceptar que lo que se ha hecho con el caso Bankia sea eso, más bien es cualquier cosa menos transparente (pueden sustituirlo por opaco, oscuro, manipulador...)

Ahora, para quedarnos a gusto y felices de tanta buena noticia, salta a los medios de comunicación la penúltima (ya nunca podremos decir eso de la última) barrabasada: un exdirectivo de Bankia y Bancaja tiene derecho a una indemnización de 14 millones de euros; para los que no manejan bien las cifras vamos a darlo en pesetas: 2.325 millones. El pollo se llama Aurelio Izquierdo. hay que j...





viernes, 25 de mayo de 2012

¿Cuánto más aguantará la sociedad española?

Carlos Dívar: "Ni voy a dimitir ni voy a dar explicaciones a la prensa". Ni Rajoy ni Espe en la final de la Copa, con himno a todo volumen que no puede atenuar la gran pitada. Bankia necesita al final 23.500 millones de euros y el Gobierno no buscará responsables en la gestión del grupo. El suelo ofrecido a Eurovegas resulta que era rústico. El ya famoso obispo de Alcalá ataca ahora el feminismo y la homosexualidad porque atentan contra la naturaleza de la persona y la familia y los ultras piden el regreso de la mujer al hogar. Una jueza graba un acto sexual en prisión. Wert nuevamente increpado por estudiantes, esta vez en la inauguración de la feria del libro de Madrid. España y Gibraltar aumentan la tensión con más medios navales en acción. El Rey y la Reina presidirán "juntos" el Día de las Fuerzas Armadas.

No son las noticias de una semana, son algunos de los titulares de un solo día, del viernes 25 de mayo de 2012. Miremos por donde miremos solo encontramos esto, los jueces que se creen Dios, los políticos que desprecian a la sociedad por unos pitos, el obispo carca y retrógrado, el "incalificable" ministro de educación, el Peñón regresa a las disputas sobre soberanías y los reyes que siguen fingiendo cuando ya todos sabemos en España que hace tiempo debían haberse divorciado o abdicado el cazador de animales inocentes.

En el teatro cuando se desea suerte ante un estreno se pide  "mucha mierda"; pero esto solo ocurre en el teatro, en la sociedad la mierda siempre apesta y nunca es buena. Y esto es lo que tenemos actualmente, en especial en España, mierda de sobra. Una mierda de políticos, una mierda de entidades financieras, una mierda de justicia y lo que me parece más grave e indignante, a todos ellos, incluyendo a la iglesia católica y la monarquía, les importamos una mierda los ciudadanos. Nuestra sociedad es sumisa, permisiva y premiamos a los que se rien reiteradamente de todos y chupan indiscriminadamente, como vulgares mosquitos, la sangre de los que nada gestionan y nada gobiernan. Ya es momento de mostrar de otra manera nuestra indignación, es momento de tomar las calles y que nos escuchen un día sí y otro también; es momento de boicotear, obstaculizar y fastidiarles todo lo posible sus actos, sus ruedas de prensa y cuantas apariciones contando mentiras estamos soportando. Es tiempo de no seguir aguantando más.

Algunos quieren devolvernos a los tiempos de la dictadura, otros que la sociedad pierda cuantos avances y libertades ha conseguido, los de más allá siguen esquilmando las arcas de las cajas y bancos sin que nada les pase, los que deberían impartir justicia meten la mano también o se corrompen con tanto poder acumulado sin opciones para el pueblo de discutírselo, etc. ¡Qué más nos ha de pasar para actuar? ¿No está suficientemente claro que son ellos los que nos están llevando a la ruina absoluta? ¿Cuánto más aguantará la sociedad española?

Espero que esto no siga así, que nos hartemos definitivamente pronto. Echemos toda la mierda que nos han dado sobre ellos mismos, hasta que su olor los ahogue de una puñetera vez.

sábado, 19 de mayo de 2012

Ciudadano Wert.

Cuando avanzamos no solo debemos hacerlo tecnológicamente, modernizando nuestros sistemas productivos o de comunicación, al mismo tiempo ha de producirse cultural y socialmente. Educar a las siguientes generaciones es un compromiso que no siempre se sabe abordar con la suficiente independencia de miras, pensando en el futuro de quienes gobernarán y de los que serán gobernados. El aislamiento clásico que suponía las fronteras de cada país respecto de los limítrofes nos abocaba a sociedades que interactuaban poco entre sí y se desarrollaban basándose en principios ideológicos e incluso religiosos que conformaban un pensamiento diferenciador. A medida que el siglo XX avanzaba hacia su final las fronteras cada vez eran más difusas y las corrientes migratorias mucho más importantes ya que no solo se debían a las tradicionales condiciones de necesidad en sus comunidades de origen, sino que también aparecían aquellos que se movían por otros motivos de carácter más voluntarios. Ya no resulta tan extraño ver en nuestro entorno matrimonios interraciales, adopciones internacionales o multitud de confesiones religiosas; la universidad y sus becas de estudios dentro o fuera del país de origen (Séneca, Erasmus...) conlleva una interculturalización de los pueblos, cuestión que aporta siempre aspectos positivos.

Para afrontar con coherencia este nuevo estilo de vida "sin fronteras", globalizado, debemos adecuarnos a convivir en sociedades cada vez más complejas y multiculturales. Evitar comportamientos de connotaciones racistas, homófobos, discriminatorios o sexistas son fundamentales para evitar conflictos e involución, cuestiones que nunca deberíamos permitir ya que sólo significarían retroceso. Educar a los que formarán las siguientes generaciones  en los principios de igualdad, respeto o convivencia, así como inculcarles en la lucha por evitar la desigualdad social y la promoción de los derechos y libertades debe ser nuestra máxima.

Puede ser que una asignatura integrada en estos últimos años en los diferentes ciclos formativos, como es "Educación para la Ciudadanía" no sea perfecta, pero pone las bases de ese pensamiento integrador y no rupturista que forma a ciudadanos. Por supuesto no es adoctrinadora ya que promueve el respeto colectivo y la libertad individual. Pues parece ser que ese modelo no sirve ahora para un gobierno que va a intentar adoctrinarnos, estos sí que lo van a hacer, en ideas como que ser homosexual es una enfermedad y se cura, que un aborto es un delito, que los matrimonios válidos solo son de hombre y mujer, etc, etc, etc. Añoran aquella trasnochada ya "reserva espiritual de occidente" como consideraban en los años de dictadura a España, sujeta por igual a los poderes políticos y a los religiosos. Y, claro, a nadie le gusta que le usurpen poder y aquellos que visten sotanas con adornos de colores vistosos y anillos de oro, su jerarquía, desean imponer el criterio católico a una sociedad cada vez más laica, cuya libertad de las ataduras eclesiásticas se había logrado progresando, no quedándonos detrás de aquellos que seguían avanzando en nuestro entorno geográfico como sociedades modernas. Un pueblo libre, culto y formado es un pueblo "peligroso" para quienes gobiernan desde el sentido de la imposición y, precisamente ahora, estos defensores a ultranza de ciudadanos sometidos tienen al frente a los que quieren dar pasos atrás, a los que quieren devolvernos al pasado.

No me gusta su puesta en escena, no me gusta su actitud, así como tampoco me gusta su política al frente de un ministerio de tanta importancia como Educación. Seguir el dictado de su ideario será formar ciudadanos que no sepan respetar a los diferentes, que no sepan convivir con las ideas de los demás sin crear conflictos, supondrá aumentar la discriminación por razón de sexo, religión o pensamiento. En definitiva será no prepararlos para esa sociedad del siglo XXI de la que tanto nos gusta alardear. Por todo ello...




¡No me gustas ciudadano Wert!

jueves, 17 de mayo de 2012

Ilusionante.

El periódico francés "Le Monde" ha publicado una noticia que suena ejemplarizante y se puede mirar con cierto optimismo: El Presidente Hollande y el nuevo Gobierno, encabezado por Ayrault, han acordado como primera medida reducirse su sueldo un 30%; esto ya figuraba en la lista de promesas electorales de la campaña de este político socialista. A este acuerdo se ha unido la firma de un documento a modo de código deontológico de buenas prácticas que incluye, entre otras, la renuncia a cualquier puesto ejecutivo anterior a la designación como ministros, rechazar las invitaciones personales o regalos que sobrepasen un valor de 150 € y los desplazamientos oficiales prioritariamente deben realizarse en tren si la duración del trayecto es inferior a tres horas.

Me parece algo excesivo el número de ministros que tiene un gobierno en el país vecino, pero ante el desconocimiento de su estructura administrativa prefiero pasar por encima de este tema y centrarme en las decisiones tomadas. Algo me dice que por estos lares no va a cundir el ejemplo galo y seguirán esos salarios de opulencia y demás prerrogativas a los que están acostumbrados nuestros dirigentes, y la clase política en general. Nos piden ajustes y renuncias, nos aplican recortes una semana sí y otra también, pero ellos viajan cómodamente en sus coches de lujo o en viajes oficiales en jets del Estado. Posiblemente haya excusas de tipo médico, como que sus "santos culos" sean más delicados que los de los ciudadanos y deban asentarse sobre piel de primerísima calidad, o que la temperatura a la que viajen haya de ser controlada por sensibles sistemas de climatización, etc. Mejor tomarlo con la necesaria ironía que expresar literalmente lo que uno piensa.


Yo hoy, al menos hoy, me iré a la cama con la cochina envidia de no ser francés y con la tristeza de no ver que mis gobiernos, mis parlamentos, autonómicos y nacionales, tomen iniciativas ejemplarizantes como éstas. Mañana volveré a despertar indignado y quizás leyendo en algún medio afín que no es para tanto, que seguro que esconden algo detrás de esos acuerdos y bla bla bla. Hace muy poco, en un anterior post justo di una cifra de recorte salarial, lógico y acorde a sus ingresos, para los altos cargos: el 30%. Si tuviera esa visión para otras cuestiones...

  
Ayer volví a verlos, a los nuestros, reir, juntos, en animada charla, despreocupados. Cada día me sienta peor contemplar sus caras felices y ver luego en las comparecencias públicas como reparten tijeretazos amparados en la necesidad y en las culpas de otros. Y digo yo ¿ Hasta cuándo serán los otros los culpables y cuándo podremos empezar a echarles esas culpas a los sucesores? Creo que nunca, no nos hagamos ilusiones. Mientras, vemos como seguimos cayendo y cómo la más famosa de las primas de Rajoy, la de riesgo (el chiste no es mío, lo escuché en la radio), sigue subiendo como la espuma y nosotros hacia el abismo, a ese que hace pocas semanas bajó el cineasta Cameron, a la mismísima fosa de las Marianas.

domingo, 13 de mayo de 2012

Las semanas caribeñas.

Siempre es buen momento para aprender algo nuevo aunque, como es el caso, se te revuelvan literalmente las tripas una vez adquirido tal conocimiento. La tarde del domingo se presentaba, como suele ser habitual, de prensa digital y webs diversas buscando algo de evasión y descanso tras una mañana algo intensa y un agobiante calor que desaconseja salir de casa. Y claro, no es difícil volver a encontrarse uno con aquellas noticias que durante la semana apenas ha dado tiempo de leer en titulares o entradillas, dejando para momentos más adecuados ahondar en ellas. Así me he encontrado con la "semana caribeña", en principio puede uno pensar que se trata de algún evento que tiene como sede aquellas tierras deseadas por su clima, hoteles, playas, etc. Pues no, nada más lejos de la lógica, ya que tiene mucho más que ver con la fama que a los habitantes de esas latitudes les persigue cuando de trabajo se trata. O sea, trabajar poco y disfrutar mucho; la susodicha semanita consiste en dejar la oficina, despacho o cualquier lugar donde se desarrolla tu actividad laboral ("laboral", jijiji), el jueves a mediodía para regresar a ver esas tristes paredes el lunes y a veces el martes. Por lo tanto, trabajaremos tres días de la semana y si tenemos suerte incluso solo dos de ellos.

¿Se imaginan? Un chollo, sobre todo si te pagan por el mes completo y no por los días presenciales. En el caso de personas que viven de su trabajo como autónomos, o empresarios que tienen los destinos de su negocio en buenas manos, o millonarios sin compromisos laborales comprendemos que si pueden permitírselo se tomen una, diez o las cincuenta y dos que tiene un año como semana caribeña. Luego están los que no debiendo hacerlo por razón de sus obligaciones públicas, muy bien remuneradas, se las toman, caribeñas, bostwanianas o cuantas puedan existir que signifiquen relajo de sus funciones. Podemos añadirle al disfrute de esos exagerados fines de semana otro factor agravante, se van y encima cargan los gastos ocasionados a los fondos públicos de la institución.

Este es el caso (presuntamente, por si acaso, que con el Poder Judicial hemos topado) de Carlos Dívar, Presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, por si fuese poco. El referido tiene unos ingresos, después del recorte que hubo que hacerse (¡Pobrecito!), de 130.000 € al año. Debemos comprender, por supuesto, que con tan exiguos ingresos el señor deba cargar sus viajecitos y gastos de las semanitas caribeñas al C.G.P.J.; dicen que, además, le "tienen" que acompañar 6 o 7 escoltas policiales, cuyos gastos van por separado y se cifran en cantidades muy elevadas. Generan tanto trabajo a partir del jueves el presidente y los vocales (éstos no se quedan atrás ya que ganan más de 100.000 €/año) que una famosa agencia de viajes española tiene una sucursal dentro de las oficinas del Consejo. Lo que no se es si los empleados de esta agencia se van también el jueves por la tarde, viernes, sábado y lunes o quizás sean destinados a otra delegación sita en algún centro comercial cercano para justificar su semana laboral.

¿Se van dando cuenta lo de revolver las tripas, literalmente? A estas alturas de la tarde del domingo, éste ha dejado de ser relajado para convertirse una vez más en indignante. Hay quienes adoptan (¡Y los comprendro, oiga!) la estrategia de no querer saber para así no caer en mi estado de excitación: Pero yo, y afortunadamente miles de ciudadanos, no podemos mirar para otro lado; necesitamos saber, enterarnos, odiarlos y por tanto expresar nuestro hartazgo de esta gente que vilmente (cada día me gusta más hacer referencias al diccionario de la RAE: "Dicho de una persona: que falta o corresponde mal a la confianza que en ella se pone") desarrolla su actividad, a secas "actividad", ya que no podemos decir que sea laboral por la cantidad de días que trabaja y los que disfruta libres. Como tienen más de los segundos que de los primeros creo que debemos entender que les pagamos, los ciudadanos, por estar de vacaciones y que 2 o 3 días a la semana se presenten en sus puestos. Luego decimos que la Justicia es lenta en España...

No puedo evitarlo, de la sorpresa inicial por lo que acababa de aprender pasaba, en pocos minutos de lectura, a indignarme para acabar enseguida sintiendo asco (aquí les regalo dos definiciones, siempre de nuestra querida Real Academia Española; cualquiera de ellas me vale; 1: "Alteración del estómago causada por la repugnancia que se tiene a algo que incita al vómito" y 2: " Impresión desagradable causada por algo que repugna"; con la primera entiendo que se me revolvieran mis tripas hoy). Si al final me llega a producir el vómito, salvo que tome una cucharadita de Primperán ahora mismo, igual lo guardo, envaso convenientemente y lo remito certificado a la calle Marqués de la Ensenada, 8, en Madrid. Espero no se lo tomen a mal si lo hago, al final sería solo una consecuencia fisiológica de sus actos, no un atentado ni intento de lesión.

Parece ser que si se confirmara este asunto y la denuncia contra Dívar llega a fin podría ser acusado de delito, según el artículo 433 del Código Penal que castiga a la autoridad que destinare a usos ajenos a la función pública los caudales o efectos puestos a su cargo por razón de sus funciones. Si pudiéramos desposeer de cargos y poner a buen recaudo a tantos malversadores como parece que hay en España, creo que podríamos empezar a pensar que el futuro mejor sí es posible; si siguen campando a sus anchas todo indica que nos quedan años de penuria, de abusos y de tener que reconocernos como una auténtica república bananera. ¡Vaya! Yo también he caido en un tópico.

¡A por ellos!

sábado, 12 de mayo de 2012

14.679

Cuando el año pasado, durante la acampada en la Puerta del Sol de Madrid, alguien propuso colocar algunos buzones en la plaza para recoger propuestas ciudadanas no creo que nadie imaginara los resultados que ha arrojado: son 14.679 las que se han depositado. No responden a una pregunta concreta de ninguna encuesta de opinión, simplemente son iniciativas individuales y populares. Las que acaparan mayor coincidencia son : "supresión de los privilegios de los políticos", "reforma de la ley electoral", "medidas contra la corrupción" y "mejorar las condiciones laborales de los trabajadores" con casi un 20% del total. Pero es que le siguen cuestiones que se podrían considerar tan básicas como la "regulación de la banca y el sistema financiero", "democracia directa con participación ciudadana", etc. 

Es sábado, son las 21,45 (en Canarias) y podemos seguir en directo por tv o internet cómo la protesta prevista hoy y solo autorizada hasta las 22 horas (las 21 en hora canaria) sigue adelante, no abandona la plaza, están allí tranquilos, sin violencia, simplemente demostrando que hay muchos miles de ciudadanos indignados con una situación que no conduce a mejorar ninguna de las cuestiones sociales básicas. La razón de estado es mantener el sistema financiero cueste lo que cueste para que nuestro país no sea castigado, intervenido. Todo ello restando cada día importantes fondos destinados a sanidad, educación, servicios sociales e inyectando cantidades desorbitadas de millones de euros a los bancos y cajas. Ningún político con responsabilidad se sonroja, nadie pide perdón, nadie dimite ni es cesado tras cada uno de los cientos de ejemplos de corrupción o gestión nefasta al frente de entidades financieras. A algunos que se ha logrado condenar, al final se les indulta y vuelta a la calle a seguir su actividad.

El último pufo ha sido Bankia; al que se va se le recompensa con más de 1 millón de euros de indemnización, y eso después de solo dos años en el cargo, "regalado" tras salir por la puerta trasera del FMI (igualmente premiado con sabrosa indemnización). El que le sustituye en el puesto, que ya se había jubilado del BBVA, tiene una pensión anual de 3 millones de euros (el salario equivalente a 3.000 mileuristas). Si no devuelven todo el dinero que se les presta al 8% el estado será accionista por el valor en acciones de ese capital que pone; ya está claro que así va a ser, solo nos quieren vender la moto desde el Ministerio de Economía de que recuperarán el dinero. Parece que la única misión que se pone el Gobierno es salvar a los que arruinan y malversan, a los que especulan y viven al margen de los problemas sociales, en vez de "rescatar" a la sociedad de la miseria que se nos viene encima. A estas alturas de la crisis, tal como pinta el panorama creo que no es descabellado asegurar que España será intervenida, posiblemente no en 2012 pero si en el horizonte de 2013-2014. Seremos un "grecia" más en las manos de Alemania y de quienes de verdad son fuertes financieramente en Europa. 

España, buscando un símil deportivo, juega en la liga de primera división pero disputando siempre esos partidos de final de temporada de los equipos que aspiran a mantenerse o que acaban desciendiendo de categoría. La estrategia es sencilla y muy simple: el uso de la confusión, ocultar datos, la del engaño con discursos que nadie entiende llenos de retótica, de absurdos planteamientos y, sobre todo, ninguneando las verdaderas necesidades de la gente. España, proporcionalmente y en función de su estructura administrativa, es de los países europeos con menos funcionarios y más políticos que viven de los unos y de los otros, de los funcionarios a los que criminalizan y de los ciudadanos a los que putean. Pero, es que parece que somos masoquistas, nos gusta el sufrimiento y el dolor... Pues no, no lo somos, solo es consecuencia de una falta de cultura política, de ausencia de compromiso colectivo. Somos borregos y no hacemos nada por dejar de serlo.



http://movimiento15m.org/
http://madrid.tomalaplaza.net/


jueves, 10 de mayo de 2012

La punta del iceberg.

En estos días se ha publicado en la prensa canaria dos noticias indignantes, no por violentas, o xenófogas o ir en contra de la libertad religiosa; son indignantes porque sus protagonistas han abusado de sus cargos, se rien de los ciudadanos que les votaron y demuestran, una vez más, que "en general" (pero ojo, en general bastante general) que los que se dedican a la actividad política lo hacen para VIVIR (sí, con mayúsculas) del pueblo. En uno de los casos, un concejal de Arrecife de Lanzarote (Pedro de Armas, del PNC-NC) lleva cinco meses ausente del ayuntamiento porque participa en una regata de veleros en las Antillas; en la otra noticia podemos leer que otro concejal, en esta ocasión del Puerto de La Cruz (Luis Rodríguez, del PP) "consumió" durante 2011 un total de 9.634 € en telefonía móvil. Pero es que la corporación municipal de esa localidad del norte tinerfeño se despachó por ese concepto más de 37.000 €, sin sonrojarse ni nada. Volviendo al tal Rodríguez podríamos preguntarnos cuántas horas al mes podría trabajar si la factura del teléfono es la que se ha denunciado, ya que o hablaba y navegaba muchas horas diarias o consumía en determinadas llamadas a números de tarificación especial, pensando mal.

Estas noticias son solo un pequeño detalle, una punta de un enorme iceberg capaz de hundir a titanics. Si simplemente tuvieran nuestros políticos (y aunque generalizar mete en el saco a los decentes también, pero son escasos asi que se justifica el comentario) algo de decencia, de dignidad, de remordimientos por un caos creado entre ellos y la banca (por no decir los banqueros) este país podría salir de la crisis con relativa rapidez, como ha ocurrido en otros donde desde hace casi un año se crece, mientras a nosotros la mierda nos empieza a llegar al cuello y sigue subiendo.

Necesitamos ejemplos, pasos adelante y que de verdad nos hagan volver a confiar en ellos como dirigentes capaces de timonear con buen rumbo nuestro barco fantasma. Cuando se obtienen ingresos muy superiores a los de cualquier trabajador con un puesto de responsabilidad (hablamos de sueldos entre 40 y 70.000 € anuales, aparte de dietas, gastos, etc) no se podría esperar menos de estos, supuestamente dedicados al "trabajo público y por el pueblo" (¿Qué gracia, verdad?), que rebajar de manera significativa sus sueldos, digamos que un 25 o 30% (de 50 mil serían unos 15 mil, que les daría de sobra para el supermercado con 35.000 euracos). Hay que tener en cuenta que no gastan en teléfono, gasolina, aparcamiento, internet, viajes... Cuando un ejecutivo de una empresa comercial no cumple objetivos o hace caer a la empresa en pérdidas se le despide. Cuando un político, a causa de su mala gestión, lleva a la ruina, sea a un municipio como una comunidad autónoma, no tenemos la capacidad los ciudadanos de despedirlo, desposeerlo de cargos y privilegios; nos lo tenemos que seguir tragando mientras las listas de paro aumentan, mientras los comedores sociales no dan abasto y mientras los niños en casa pasan los mayores desconsuelos porque no tienen alegrías, algún capricho, un pequeño regalo, etc.

¿Ante este despropósito qué podemos hacer? Pues legalmente poco la verdad, salvo indignarnos, protestar en las ciudades y pueblos, escribir en los medios de comunicación, despreciarlos por la calle... Pues aunque sea eso, aunque no podamos entrar en sus despachos, darles una bolsa de basura vacía para que metan en ellas sus pertenecias personales (solo las suyas) y abandonen el edificio y busquen trabajo donde no hay, y si lo encuentra por fin sepan lo que significa sudar 600, 900 o 1.200 € mensuales y pagarte tú de ellos todos los gastos que generas, como lo que nos queda es la rabieta, pues enrrabietémonos sin dudarlo, indignémonos con firmeza y sin temor; solo hay que recordar alguna frase histórica: "el pueblo unido jamás será vencido" o "Fuenteovejuna, todos a una", por ejemplo. Es el momento de repudiarlos (según la RAE es "rechazar algo, no aceptarlo") y de hacerlo de tal manera que se den perfectamente cuenta de nuestro asco por una situación que ningún ciudadano ha provocado y que solo los ciudadanos padecemos, por tanto hablamos de una total injusticia social. Y es que, en muchos de los casos que a diario se viven no solo se trata de acciones injustas sino posiblemente ilegales y premeditadas.

Si a un funcionario público con salario de 1.000 € le rebajan su sueldo un 5% suponen 50 € mensuales menos, se queda con 950. Si un alto cargo se baja un 7% de unos ingresos de 4.500 €, son 315... Le siguen quedando más de 4.000 € mensuales. ¿Se dan cuenta que uno puede empezar a tener problemas para pagar en Mercadona o sacar el bonobus, mientras el otro sigue comprando en El Corte Inglés y el chófer le recoje en la puerta de casa cada mañana y le vuelve a llevar de regreso? España, como tantos otros paises, para prosperar necesita trabajo y trabajadores que los cubran, pero no necesita políticos por miles que hagan menguar las pobres arcas públicas a base de sueldos millonarios, indemnizaciones injustificadas y gastos suntuarios.

De las crisis se sale creciendo no recortando, se sale siendo honestos, no unos aprovechados. Simplemente estamos pagando décadas de desmadre con los dineros de los demás, unos especulando (la banca), otros gastando en exceso y/o malversando (según la RAE, de nuevo, "apropiarse o destinar los caudales públicos a un uso ajeno a su función). ¡ Es que la definición es perfecta!

¡Probemos a echarlos!

martes, 8 de mayo de 2012

Alrededor del vino.

Desde muy antiguo se tiene conocimiento de la existencia del cultivo de la vid; hay restos datados en algo más de 7.000 años provenientes de la zona de Sumeria, Caucaso y Próximo Oriente. Pero sobre todo han sido los griegos, romanos y egipcios los que se han encargado de trasmitirnos su importancia en la gastronomía, la agricultura y la sociedad en general. Posiblemente sea la más antigua, o una de ellas, de las bebidas alcohólicas conocidas; esto, en parte, es debido a que se debe a un proceso relativamente sencillo de obtener y para el que la uva parece que está bien predispuesta: la fermentación. Ya que no se puede establecer un criterio veraz de su origen real, puede que el vino se descubriera por azar, al fermentar accidentalmente uvas y que posteriormente alguien bebiese el resultado de tal proceso y éste le resultara agradable. Independientemente de todo ello, sí es cierto que desde que su uso se generalizó ha formado parte, para bien y para mal, de la humanidad. Actualmente está considerado como un alimento y por tanto goza de ciertas ventajas legales en la producción y comercialización respecto de las demás bebidas alcohólicas obtenidas por destilación.










El vino se ha convertido en un elemento social más y está presente en la mayoría de nuestras celebraciones gastronómicas, públicas y privadas. Si bien los grandes productores tradicionales se encuentran en la Europa mediterránea (España, Francia, Italia, Portugal y Grecia), ha ido con el paso del tiempo "colonizando" otros territorios, lo que se denomina en el argot los vinos del nuevo mundo (Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Argentina, Chile y California). Esta circunstancia ha hecho que se diferencien, no solo geográficamente, las zonas productoras: por un lado la "tradicional" europea y por el otro los demás paises. En Europa, y muy especialmente en España y Francia, abundan los puristas, fieles a las tradiciones en cuanto al consumo, elaboración, embotellado, etc. Por su parte, el resto, han ido innovando y adaptando tanto el cultivo de la vid como los demás elementos que rodean al mundo del vino a las nuevas tecnologías y tendencias del mercado; a veces con "revolucionarios" sistemas de presentación imposibles en esta parte del mundo: latas de aluminio, botes de cristal con anillas abrefácil...
Que forme parte tan activa de nuestra vida social lo convierte en un "elemento de culto" y muchas veces de distinción. Hay que diferenciar, llegado a esto, dos claros grupos: los que se dedican profesionalmente a él y los que lo hacemos por motivos lúdicos. Los primeros se forman y dedican gran parte de su tiempo al cultivo de la vid, la enología o la cata. Pero, entre los otros, el grueso de los que consumimos vino por placer o de manera cultural, existe un número cada vez más importante de "enterados" que lejos del simple disfrute de saborear un vino y de compartirlo, y con más atrevimiento que conocimientos normalmente, hacen de él una manera de sobresalir. No es raro ese aprendiz de sibarita que en un restaurante, cuando los compañeros de mesa le invitan a seleccionar el que vayan a beber, empieza todo un protocolo de cata en vez de una simple aceptación de la botella tras comprobar que el vino está correcto y se ajusta a lo que se supone que contiene la botella elegida. De la cata de un vino debemos aprender a diferenciar matices, aromas y sabores para que nos ayuden a disfrutarlo, lo demás sobra; los cursos breves, tan habituales en consejos reguladores o vinotecas, son pensados para este fin, no para formar catadores expertos.

Nuestro afán por descubrir, leer o visitar, sea real o virtualmente, este apasionante mundo nos dará esos conocimientos básicos tan necesario para saber elegir y degustar el mejor vino en cada ocasión, adaptándolo a nuestro paladar y nuestro bolsillo. Los consejos reguladores de las denominaciones de origen de vinos, entre otros, son una importante fuente de información cercana y útil. No siempre la botella más cara de una carta contiene el mejor vino, al menos el mejor para nosotros o para los platos que vamos a comer. Por mucho que diga una nota de cata de un vino o la referencia de maridaje propuesta por algún especialista el vino ha de gustarnos a nosotros. Realmente habremos aprendido cuando sepamos comprar y consumir con la mejor relación calidad-precio posible.

domingo, 6 de mayo de 2012

Un político normal.

Cuando comenzó la campaña electoral el que hoy ha sido elegido Presidente de la República Francesa, François Hollande, dijo que él era un político normal. No se si si eso es posible, no solo si el socialista francés lo es, sino, lo que más nos interesa, nuestros políticos españoles pueden llegar a ser "normales". Y es que la normalidad, aunque la RAE le otorgue una definición concreta, algo me dice que para los demás mortales tiene muchas acepciones diferentes, en función de quién la considere y en qué nivel se encuentre en la sociedad.

De lo que no cabe duda es que normales somos los que luchamos día a día para seguir sobreviviendo a la crisis ahora apestados por los bancos, aunque hasta hace tres años eran ellos mismos los que concedían hipotecas casi imposibles, créditos en cadena y decenas de años para amortizar, eso sí, a cambio de cuantiosos intereses que intetábamos no darnos cuenta de lo que suponían. Pero es que ese adosado por "sólo" 285.000 €, o cambiar el coche de 8 años por el último modelo de 4x4 a un "razonable" precio de 23.250 €, o... Qué más da el bien que adquiríamos sin necesitarlo, estábamos totalmente absorbidos por un afán de gasto y consumo insconcientemente inyectado en nuestro cerebro sin darnos apenas cuenta.

Normales son los que cada día engrosan las listas del paro casi sin esperanzas de volver a trabajar pronto, o aguantan varias horas para ser atendidos en su centro de salud, o viendo como en el colegío público al que tienen que enviar a sus hijos no se sustituyen a profesores de baja aunque lleven semanas o meses enfermos. Es casi imposible que un político en ejercicio de su cargo entienda la definición (normal: dícese de una cosa que se hallen su estado natural), porque el estado natural de las cosas es ir a tomar un café un sacar dinero de la cartera para pagarlo no que te lo sirvan y te vayas sin más, natural es ir con tu coche a la gasolinera y pagar muchos euros por unos pocos litros de combustible para cada vez hacer menos kilómetros y no que un chófer te recoja, lleve y devuelva a la residencia habitual sin que hayas tenido que mirar que la dichosa gasolina ha vuelto a subir porque tú mismo has incrementado los impuestos 24 o 48 horas antes. Cuando enferman y pueden acudir sin esperas a un moderno hospital y que te vean los especialistas necesarios en pocos días no es lo normal, o sea lo natural, ya que los de "a pie" no se pueden pagar un caro seguro sanitario privado. Los normales cuando dejan su trabajo, voluntariamente o no, reciben los que la ley laboral estipula y punto, los políticos que alcanzan puestos de gobierno, los congresistas o los senadores pueden seguir recibiendo salarios, indemnizaciones, pensiones, etc., de por vida.

Así que, haciendo este pequeño ejercicio de memoria y comparación, dudo que un político pueda ser normal; como mucho podrá parecernos así hasta que empiecen a asomar la patita por debajo de la puerta. Son privilegiados que viven rodeados de comodidades y privilegios que ellos mismos determinan, tanto en su cuantía como en sus condiciones, mientras los ciudadanos sufren una y otra vez el desprecio de los recortes, el de la eliminación de derechos y las amenazas de que o nos ajustamos el cinturón o acabaremos peor. ¿Se dan cuenta? La culpa no es suya, es nuestra. ¡Y tanto que es nuestra! Solo nosotros somos culpables de que sigan en el pedestal desde el que nos miran o desde el palacio que nos gobiernan, se llame Real o Moncloa.

A pesar de todo, yo me alegro de que Hollande haya ganado hoy; al menos pondrá equilibrio de fuerzas en las dos potencias que manejan los hilos europeos, Francia y Alemania. Es momento de confiar.

viernes, 4 de mayo de 2012

¿Era necesario?

A pesar de disponer en Frankfurt de una espléndida sede central se ha decidido celebrar en Barcelona una reunión del Banco Central Europeo. Desde las Olimpiadas celebradas en la ciudad Condal en el año 92 no se había visto, ni sufrido, un sistema de seguridad parecido; 8.000 agentes de policía, de los cuales 4.500 pertenecen a los Mossos d'Esquadra y 3.500 a la Guardia Civil y Policía Nacional, fueron ubicados en los diferentes controles y  anillos de seguridad que van desde la frontera con Francia, al aeropuerto de El Prat, puerto de Barcelona, las calles de la ciudad, el metro y el entorno del hotel. Francotiradores de élite, buzos, GEOS, helicóteros, etc., formaban parte del dispositivo; uniformados y de paisano, con vehículos blindados y arcos de seguridad. 

Como medida complementaria se suspendió el acuerdo de Shengen para poder negar la entrada en España de todo el que pareciera sospechoso de querer manifestarse. Posiblemente nunca lleguemos a conocer en detalle el importe total del gasto de dicho despliegue humano y material, pero la cifra sería  seguramente muy escandalosa.

Por supuesto que dicho encuentro de los que velan (o deberían velar) por la fortaleza y estabilidad del euro no podía celebrarse en cualquier sitio; para acogerlos se destinó el Hotel Arts, máximo lujo junto al mar, cuyas habitaciones más baratas (que no serían ocupadas por este grupo) cuestan 300 euros, pero que suben rápidamente a los 600, 800, 2.000, 7.000 y 12.000 por noche según tipo, o sea una minucia al alcance de cualquiera de nosotros. Estamos atravesando por la mayor crisis social y financiera que podamos recordar y que hayamos vivido y estos se gastan una inmensa fortuna en venir a reunirse a España. Y España se gasta otra inmensa fortuna en agasajarlos cuando vemos cada viernes, tras el Consejo de Ministros la nueva lista de recortes presupuestarios aprobados y que nos amenazan con que serán semanales hasta el final de la legislatura.

Para añadir más a este despropósito de dimensiones faraónicas nos vienen a tomar el pelo y ponernos aún más en la cuerda floja con sus exigencias a nuestras maltrechas cuentas públicas. Como el motivo central de la reunión era la economía española y el pacto de crecimiento pues nos hacen gastar lo que no tenemos para que vivan a cuerpo de rey (sin escopetas ni elefantes, menos mal) mientras debaten, comen, se ríen, comen, pasan el rato, comen... Desde hace algún tiempo se ha ido pasando progresivamente de una situación en que nos indignábamos a otra en que ya simplemente da asco; asco de la política y de los políticos; asco de su desfachatez y alarde de riqueza y posición; y mucho más asco cuando vemos que para que ellos vivan así a nosotros nos quitan cada día más, más dinero, más derechos y, quizás lo que más deba dolernos, nuestra dignidad. Espero que no ocurra, pero al menos yo no me sorprenderé si un día la gente se harta y monta algo que acabe mal, muy mal.

Por internet circula la foto de un billete de 5 euros con lo siguiente escrito: "señores políticos, como antes o después este billete acabará en sus manos... ¡Váyanse a la mierda! 

Pues eso ¡Váyanse a la mierda!

martes, 1 de mayo de 2012

Ser madre, ser mujer.

Es difícil, al menos lo es para mi, intentar situarme en el otro lado y exponer con la suficiente independencia y sinceridad la figura de la mujer desde el punto de vista de un hombre. Ante todo he de decir que no creo en los "días de...", sobre todo por el afán comercial que las grandes cadenas de distribución siempre han querido protagonizar, obligándonos a demostraciones basadas en el dinero de los afectos y amores. Pero el próximo domingo es uno de esos "días de...", quizás el que más significado pueda tener para casi todos, el día de la madre.

Entre aquellas cosas que no podremos llegar a sentir los hombres es la de ser madres. Por supuesto que la biología no nos ha dado siquiera lo más mínimo para recibir esa "llamada natural" que les hace desear y predisponer lo necesario para conseguirlo. De hecho, ya ni somos imprescisdibles, al menos en cuanto a la presencia física que antes se requería para tal fin; actualmente una mujer puede ser madre sin nuestra participación activa, pero nosotros nunca seríamos padres sin ellas. A veces pienso qué podría ocurrir si siendo como somos, los hombres, fuésemos madres; no me cabe la menor duda: un desastre. Por muchos motivos, algunos estudiados ampliamente y otros sin evaluar adecuadamente (quizás porque esos estudios dependan de hombres que decidan sin son interesantes o no), pero tal vez, sobre todo, porque nosotros no disponemos de la capacidad de aglutinar en un solo organismo lo necesario para afrontar con la suficiente fuerza y dedicación la maternidad combinándola con el trabajo, el hogar, la pareja, los hijos...Una capacidad cerebral imagino, ya que no es necesario, obviamente, una fuerza física especial, sino más bien muchas dosis de racionalidad e inteligencia.

En las sociedades animales en general, los machos suelen interpretar los papeles de dominio, fuerza, o conquista, luchan entre ellos por la supremacía de sus genes ante los demás machos. Las hembras, por su parte, independientemente de la labor propia de la maternidad, son educadoras, mediadoras, centradas en el grupo social formando grandes familias. En nuestra sociedad, los humanos solemos copiar muchos de esos roles, con la diferencia de que no nos influye un mecanismo de respuesta irracional animal sino inteligente, o al menos así debería ser.

Tal y como se están desarrollando los acontecimientos en el mundo y en nuestro país, en la actualidad creo que se debería seguir un esquema de respuesta "femenino" a los graves problemas que nos atañen. Nuestro mundo necesita más racionalidad y capacidad de trabajo olvidándonos de las superioridades conquistadas a través de la fuerza física más que del mental. Dudo que "los hombres", los que controlan las grandes finanzas, los que disponen del poder del gobierno, cedan esa parcela y dejen que la sociedad se gestione o desarrolle con un sentido femenino: racionalidad e inteligencia.

¡Qué pena, nos iría mejor!